CONTEXTO REGIONAL - Antecedentes

La formación Chaqueña en Paraguay ocupa una extensión del 61% del territorio nacional, la misma posee características biofísicas muy particulares que la hace la única en el país.

La formación vegetal de los Medanos del Chaco o también denominados DUNAS CONTINENTALES del Nor-oeste chaqueño fue denominada como Matorral de médanos predominantemente caducifolio de sequía (UNA/FIA/CIF, 1991). La misma ocupa una superficie de 10.164 km2, es decir, el 4% de la región chaqueña.

De las cuatro formaciones forestales determinadas y descritas para el Chaco Paraguayo, se ubica a la formación de los mantos arenosos del noroeste chaqueño como un “Manto Occidental”, el cual ocupa el extremo oeste y noroeste del país, hacia el límite con Bolivia. El ambiente ya definitivamente xerofítico, imprime su carácter a la vegetación leñosa que es baja, achaparrada y tortuosa, en cobertura y densidad defectiva (Tortorelli, 1996).

Los pocos estudios realizados hasta ahora sobre la formación vegetal y geomorfología del Chaco (1), indican que estos bancos de arena son estables, debido a que en ellos se desarrolla una vegetación arbustiva y herbácea, rala y escasa. Sin embargo, algunas observaciones realizadas a través de los sensores remotos (aéreo fotografías e imágenes de satélite) (2), revelan cambios en la estructura y cobertura vegetal. Los mismos estarían, eventualmente condicionados a dos factores que serían determinantes, la práctica periódica de la quema de campos y la acción continua de los fuertes vientos.

Si bien las consecuencias de las modificaciones son significativas, tanto sobre la cobertura vegetal como por sobre la estructura de los suelos. Además, teniendo en cuenta que el Chaco Nor-Occidental responde a características xerofíticas (bajos niveles de precipitación pluvial), aumentaría los riesgos de desertificación y degradación ambiental, desencadenando un proceso de desertificación.

El uso inadecuado de los suelos llevaría a la movilización de las arenas, ocasionando un proceso de degradación que sería irreversible (efecto gatillo), con la consecuente pérdida de la productividad de los suelos y por ende, un impacto socio-económico y productivo negativos en la región.

LOCALIZACION

Esta ubicado geográficamente entre los paralelos 20º20’ de latitud Sur y el meridiano 61º30’ de longitud Oeste, en el Departamento de Boquerón y Alto Paraguay. Se accede por la Ruta Transchaco hasta Nueva Asunción. Comprende una superficie de 514.000 hectáreas, de acuerdo al Decreto Nº 2.726/2004 (30/06/2004).

LIMITES

  • NORTE: con el camino o que une Fortín Lagerenza´i con Tte. Gabino Mendoza.
     

  • SUR: con el camino que une Nueva Asunción con la intersección del camino Fortín Lagerenza´i con Fortín Defensores del Chaco (Ex Madrejón)
     

  • ESTE: con un tramo del camino que va de Fortín Lagerenza´i a fortín Defensores del Chaco.
     

  • OESTE: con el camino que une Nueva Asunción con Gral. Garay (Ruta transchaco) en un primer tramo y en un segundo tramo limita con Bolivia

BIODIVERSIDAD

Geología y geomorfología

Toda la Región Occidental del Paraguay es una planicie aluvial con escasos accidentes orográficos. El límite Este está constituido por la llamada Dorsal de Asunción, correspondiente a las épocas del Paleozoico Inferior . El límite Oeste está representado por la región sub-andina integrada por rocas del Paleozoico, Triásico, Cretáceo Superior y Terciario. El plegamiento que lo constituye, posiblemente ocurrió en el Terciario Superior, principalmente en el Plioceno-Cuaternario.

A menudo, al hablar del Chaco se piensa en una inmensa llanura que se extiende monótona hasta el horizonte, de hecho, a pesar de la existencia de algunos contados accidentes geológicos que emergen aquí y allá, el Chaco llama realmente la atención por la pobreza de su geomorfología, razón por la cual no es tan fácil analizar para reconstruir la evolución de los paisajes actuales.

Para iniciar cualquier modelaje, solo existe un elemento de conservación posible de darnos una luz y de apoyar el conocimiento: el agua. Solo conociendo la distribución de las aguas, se podrá discernir sus formas como paisaje y su vegetación. Tenemos así, que la distribución de origen climático proporciona una precipitación anual, su repartición temporal, lo que explica la excasez y el exceso. Por otro lado, esta la distribución condicionada por el relieve, que determina la estructuración de las aguas en sistemas hidrográficos. De esos sistemas derivan las trayectorias de las masas de agua y la evolución geomorfológica (formas modernas, degradación, fósiles, etc.). Los paisajes actuales son, entonces, expresiones del agua considerada como factor climático y morfológico al mismo tiempo.

En esta zona de los Medanos del Chaco, predominan os ríos que no llegan a nivel de base, es decir, al Río Paraguay; son ríos que empiezan y terminan en la llanura (endorreicos). (Ramella & Spichiger, 1989). Estos sistemas hidrográficos presentan diversas gradaciones evolutivas y prácticamente son los únicos elementos que ocasionan algunos declives, algunas depresiones, etc., en la llanura. En ejemplo de los ríos endorreicos es el Río Timané. Según SANJURJO (1977) y WERDING (1977), las dunas continentales proceden de las arenas arrastradas por el Río Parapití, depositadas por acciones hídricas y remodeladas por la acción eólica.

Antigüedad de las dunas.

Según informes del Proyecto Sistema Ambiental del Chaco (DOA/SSERMA/ MAG – BGR, 1996), las arenas más antiguas de las Dunas, son aquellas procedentes del norte chaqueño, del Río Grande (Bolivia) y datan de entre 5.000 a 7.000 años, y para las más jóvenes entre 1.400 hasta 3.400 años, según determinaciones realizadas a través del 14C.

Según GEYH M., GROSJEAN M., KRUCK W. & SCHOTTERER U. (1996), los estudios realizados de paleografía en el Chaco Boreal Paraguayo, indican que la mayoría de los sedimentos cuaternarios del Chaco son del tipo fluvial, consistente en arcilla y arena fina ocupado por la típica vegetación de Monte. La datación con el método de luminiscencia (TL y OSL) aplicado a granos de cuarzo de estos sedimentos resultó en edades de 10.300 y 8.900 años fluviales. La edad TL-OSL fue convertido en años – 14C.

Vegetación

Según MERELES & DEGEN (1995), describen a la formación de las dunas como matorral sobre dunas, componente de una unidad xeromórfica. Se trata de una asociación que se desarrolla con poca precipitación pluvial (unos 400-500 mm), o menos, que caen en 2-3 meses como máximo, con fuertes vientos que soplan desde septiembre hasta abril y suelos arenosos de granos grueso y muy sueltos, dominado por arenosoles (Proyecto Ambiental del Chaco, 1992-1996). Su geomorfología predominante es la de las DUNAS las que representan crestas de varios metros de altura y sobre las que desarrolla un tipo de vegetación característica.

Haciendo una descripción de la vegetación MERELES & DEGEN (1995), consideran que es la de un matorral abierto, con árboles aislados, en donde las especies arbustivas son de porte achaparrado y tortuosos, dentro de la cual se destacan como preponderantes a las siguientes especies: Pithecellobiun chacoense, Mimosa castanoclada, Cnidoscolus vitifolius var. cnicodendron, Jathorpha excisa, J. excisa var. pubescens, Opuntia quimilo, Acacia aroma, Agonandra excelsa, Cercidium praecox y Senna Chlorochlada en los sitios alterados. En el estrato superior, la dominancia es de Schinopsis quebracho-colorado, Schinopsis heterophylla y Schinopsis corneta, el elemento florístico dominante por excelencia dentro de este estrato y en menor grado, Aspidosperma quebracho-blanco y Chorisia insignis.

Sobre las crestas de las dunas, el matorral se vuelve discontinuo y muy abierto y con una fisiografía muy característica en el estrato arborescente, de marcado carácter xerofítico y dominado por 1-4 especies: Aspidosperma piryfolium, Jacaranda mimosifolia, Schinopsis balansae y Sch. corneta. En las laderas de las dunas, la fisiografía de la vegetación es semejante a las sabanas de Elyonurus del Chaco Central y en el cual aparecen en forma aislada o formando matas, arbustos y –árboles de mediano porte.

Las especies preponderantes en el estrato arbóreo son las siguientes: Aspidosperma piryfolium; Tabebuia aurea, Pterogyne nitens, Schinopsis balansae, Sch. corneta y Jacaranda mimosifolia entre las más comunes. Entre los arbustos preponderantes se encuentran Acacia aroma, Cochlospermun tetraporum y Ximena americana.

En el estrato herbáceo dominan Elyonurus muticus y Schizachyrium spp., acompañado de rizomatozas y otras especies efímeras como algunas orquidáceas; en éste estrato se destacan: Caesalpinia stuckertii, Cnodoscolus albomaculatus; Bulbostylis capillaris; Aristolochia spp., Stachystarpeta spp., Capsicum chacoense, Dicliptera tweediana; Sacoila paraguayensis, S. lanceolada y cactáceas enanas, entre otras.

Fauna

La fauna del área de las Dunas esta condicionada en gran medida por el régimen de temperatura y lluvias anuales. Debido a las condiciones extremas de sequedad que caracteriza a la región, tanto la vegetación como los animales silvestres han evolucionado, desarrollando sistemas de adaptación al medio. Entre las especies en peligro de extinción que se distribuyen en el área tenemos: Panthera onca, Oncifelis geoffryi; Leopardos tigrina, Leopardos wiedii, Priodontes maximus y el Catagonus wagneri, todas ellas dentro del Apéndice I de Cites. Así, entre las citadas para el Apéndice II de la misma Convención tenemos Dusicyopn gymnocercus, Puma concolor, Myrmecophaga tridáctyla;Lama guanicoe, Tapirus terrestres, Tayassu pecari, Tayassu tajacu, Coraygpsd atratus, Heterospizias meridionales.

Uno de los elementos de conservación del área esta determinado por la presencia del Guanaco del Chaco, el que representa el último remanente de la subespecie Lama guanicoe voglii, con mayor estudios en Bolivia de su distribución, y que la misma, probamente lo único de la raza chaqueña del guanaco, antes extendida entre Paraguay, Argentina y Bolivia (Cuellar-Soto, E., Inédito).

Para la zona de los Médanos del Chaco, se tienen información de que migran hasta el área de influencia del Parque Nacional Tte. Agripino Enciso , y además, según comentarios del lugar, por el mes de Junio – Agosto, miembros de la comunidad de Nueva Asunción o Pykasú, salen de cacería del Guanaco, en la zona comprendida por el PN Médanos del Chaco y hasta el área de influencia del PN Kay Iya del Gran Chaco en Bolivia.

Se mencionan grupos observados de entre 10 y 12 ejemplares para 1988 - RIOS AREVALOS, E. (1999), así como las mencionadas por H. TORRES (1982), con un censo de 53 ejemplares.

ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS Y CULTURALES

En la región sólo existen algunos asentamientos y una Colonia Indígena de la Etnia Tapiete. Los primeros utilizan la tierra para la ganadería extensiva, aprovechan las praderas naturales de espartillares para el engorde de animales vacunos. También los indígenas usan las praderas naturales, pero ellos lo hacen para el engorde de animales silvestres como el guasú o venado, para consumo familiar. Ambos, tanto ganaderos como indígenas tienen la costumbre de quemar los campos periódicamente, con la idea de mejorar la regeneración de los pastos, en calidad y cantidad. El fuego permite eliminar el pasto seco y encañado; las primeras quemas las realizan antes de las lluvias de verano, para que cuando estas ocurran, se produzca el rebrote de las gramíneas.

AMENAZAS

Una de las grandes amenazas al área de los Médanos del Chaco, son las quemas de los campos y el rozado, en su mayoría en Colonias del INDI, específicamente en PIKAZU, Nueva Asunción, donde habitan unas 55 familias, con un total de población de 350 a 400 personas. Esta práctica a demostrado con el tiempo las severas consecuencias negativas, ocasionando un deterioro y degradación progresivas de la vegetación, así como en la productividad de los suelos, generando un incipiente proceso de desertificación.

La estabilidad ecológica de las paleodunas continentales del Chaco Paraguayo es frágil, debido principalmente a que son formaciones naturales de origen fluvio-eólico y con estructura xeromorfa. La información actual del conocimiento sobre la estructura, dinámica y comportamiento de estos bancos de arena son escasos.

Resulta claro que las condiciones están dadas para que la desertificación ocurra, clima extremadamente seco (xerofítico), vientos predominantes del cuadrante N-E que son intensos y constantes, la acción del fuego, y suelos con sequedad edáfica. con escasa presencia de nutrientes en los suelos arenosos.

La vegetación que se establece como resultado de las quemas periódicas del campo, es perenne y de escasa biomasa. Ocurre lo contrario de lo que se piensa, la producción de pastos para el engorde del ganado (silvestre o introducido), no está en relación a lo producido en otras regiones con condiciones de clima más favorable, pues, la presencia de nutrientes en el suelo, la humedad del ambiente, insolación y estructura del suelo no lo permiten.

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